Esta actividad deportiva está destinada a los alumnos de 2º y 3º de Educación Infantil. Apasionante proyecto iniciado en el año 2008, para apoyar el desarrollo físico, mental y social de los alumnos. Las clases se imparten en el gimnasio y patio del colegio. La base de esta actividad es iniciarse en el deporte reglado, favoreciendo el desarrollo de las capacidades físicas básicas.
miércoles, 3 de octubre de 2012
LISTADO DEFINITIVO ACTIVIDAD EXTRAESCOLAR MULTIDEPORTE 2012-2013
ACTIVIDADES EXTRAESCOLARES 2012-2013
MULTIDEPORTE 1º-2º ED. INFANTIL
AULA: GIMNASIO
MIÉRCOLES DE 17:00 A 18:00
Nº CURSO ALUMNO
1 1º A Daniel ALMODÓVAR CREMADES
2 1º A Guillermo AMORÓS MARCOS
3 1º A Carla BOTELLA GÓMEZ
4 1º A Celia BOTELLA GÓMEZ
5 1º B Jesús DAVÓ PASTOR
6 1º B Daniel GUERRA SERRANO
7 1º B Mario LÓPEZ MAQUEDA
8 1º C Toñi MIRA IÑESTA
9 1º C Carolina MORANT SERRANO
10 1º C Blanca NAVARRO BOU
11 1º C Lucía OLMOS PEÑARRUBIA
12 1º C Orson PÉREZ ALBEROLA
13 1º C Jacobo PÉREZ ALBEROLA
14 1º C Marisa QUILES JIMÉNEZ
15 1º C Álvaro RODRÍGUEZ BOSA
16 1º C Hugo SALA GARROTE
17 1º C Emilio VICEDO PIQUERES
18 2º B Emma MARTÍNEZ SELLER (sólo miércoles)
19 2º B Martina NAVARRO NAVARRO (sólo miércoles)
20 2º B Mar MEJÍAS CARRASCO
21 2º C Sofía PERIS MOYA
22 2º C Carlos PUJALTE BELTRÁ
23 2º C Pablo SALA GARROTE
24 2º C Mario SORIA BENEYTO
25 2º C Érica USÓN GARCÍA
26 2º C Darío ZAMORA TORREGROSA
ACTIVIDADES EXTRAESCOLARES 2012-2013
MULTIDEPORTE 3º ED. INFANTIL
AULA: GIMNASIO
JUEVES DE 17:00 A 18:00
Nº CURSO ALUMNO
1 2º A Adrián CREMADES LLEDÓ
2 2º A Alfredo CRESPO ANTONIO
3 2º A Ernesto CRESPO SERRANO
4 2º A Héctor GARCÍA GÓMEZ
5 2º A Luis GONZÁLEZ SERRANO
6 2º A Roberto HERRERO RODRÍGUEZ
7 2º B Martín MÁÑEZ VIVES
8 2º B Javier MARTÍNEZ MOLINA
9 2º B Lola PALOMARES JUAN
10 2º B Sara OLIVARES JIMÉNEZ
11 2º B Jesús TORREGROSA CHACÓN
12 3º A Daniel GIMÉNEZ TORREGROSA
13 3º B Luisa JUAN PAYÁ
14 3º B Jorge GÓMEZ DOMENECH
15 3º B Rebeca LEAL BELDA
16 3º B Estela MARCO POMARES
17 3º B Jordi MARTÍNEZ DÍAZ
18 3º B Marta MOLL BORRELL
19 3º B Marco NAVARRO NAVARRO
20 3º C Jorge NAVARRO JUAN
21 3º C Hugo NIETO SANZ
22 3º C Noa PÉREZ SÁNCHEZ
23 3º C José María SABATER HERRERO
24 3º C Carlos SALAR SÁNCHEZ
25 3º C Antonio TORRERO CANTÓ
26 3º C Vicente VICENT TORTOSA
martes, 2 de octubre de 2012
CURSO
2012-2013
ACTIVIDADES
DEPORTIVAS EXTRAESCOLARES:
MULTIDEPORTE
Estimadas familias:
Os
informamos que esta semana comienza la actividad de multideporte.
El
horario de la actividad es el siguiente:
Alumnos de 1º y 2º de E.
Infantil:miércoles de 17:00 a 18:00 horas
Alumnos de 3º de E.
Infantil: jueves de 17:00 a 18:00 horas.
El monitor recoge a los alumnos a las 16:55 horas. La
actividad se realiza normalmente en el
gimnasio. Los días de lluvia se habilitará una clase de Infantil. Al finalizar la
sesión, la recogida de los alumnos se realizará en el gimnasio a las 18:00
horas.
Para
el buen funcionamiento de la práctica de esta actividad física se necesitará
ropa deportiva cómoda, calzado deportivo y una pieza de fruta o zumo para
merendar.
El multideporte permite a los niños
y niñas iniciarse en las actividades deportivas regladas, favoreciendo el
desarrollo de las capacidades físicas básicas.
El objetivo es potenciar las
habilidades y destrezas del niño a través de tareas y juegos en movimiento,
rítmicos, sensoriales y predeportivos que le permitan conseguir las bases
motoras y coordinativas fundamentales aplicables a los deportes convencionales.
A continuación, os facilito mis datos personales para
cualquier cuestión que os pudiera surgir:
Alberto
Llobregat Sáez
Teléfono
de contacto: 652.367.119
Un
saludo,
Alberto
Llobregat Sáez
viernes, 28 de septiembre de 2012
NIÑOS TÍMIDOS, MIEDOSOS Y PATOSOS

Son niños miedosos, tímidos, a los que les cuesta relacionarse y a los que les cuesta muchísimo separarse de sus padres. No se sienten relajados fuera de su ambiente familiar, se muestran tensos y parecen no disfrutar, como lo hacen sus compañeros, de las actividades lúdicas.
Los padres comentan que en casa son auténticos "terremotos" o muy "charlatanes", son alegres, aunque también tercos y manipuladores, en algunos casos llegando al extremo de calificarles de "tiranos".
No siempre se dan estos extremos, pero sí es una constante el hecho de que por mucho tiempo que el niño lleve acudiendo a nuestras clases, no acabe de mostrarse como es en el hogar. A los maestros no nos sorprende pues estamos acostumbrados a ver casos como éstos, pero a los padres les choca ver que su hijo se comporta de una forma tan diferente en un ambiente o en otro…
Muchas veces estos niños muestran fuera de casa un estado de control y tensión. Y por experiencia diría que cuanto más se controlan en el aula, menos lo hacen cuando llegan los padres a recogerles o cuando están en casa. Vemos una falta de control emocional que los lleva de la timidez y el comedimiento en el grupo de iguales, a la explosión emocional o a querer monopolizar a los demás en su entorno familiar.
Suele haber otra constante, que no siempre se da, pero que coincide en muchos casos. Y es que los niños más miedosos, tímidos y retraídos son además torpes en sus movimientos.
Los padres suelen achacar la conducta de sus hijos a su "carácter" y saben que son "torpes" o "muy precavidos" en sus actividades motrices en el parque. Por supuesto que les preocupa que tengan un carácter difícil y no sean hábiles motrizmente, pero lo ven como algo que "les ha tocado", algo sobre lo que difícilmente se puede incidir o cambiar. También pueden achacarlo a problemas "psicológicos".
Los niños "tímidos" y "precavidos" tienen problemas emocionales y en su desarrollo motor. Pero detrás de todo esto hay algo en común: el miedo.
El miedo es el que les dificulta relacionarse o mover su cuerpo en el espacio con seguridad y habilidad. Es el que frena su desarrollo y limita sus experiencias. Es lo que hace que se mantengan en tensión y luego deban liberarla de forma inadecuada en casa.
Pero… ¿Se puede cambiar este "carácter"?
¿Dónde está el "equilibrio" que todos queremos para nuestros hijos?
La respuesta es única para estas preguntas. Se trata del sistema nervioso. Es nuestro cerebro quien regula y controla nuestras emociones, y por lo tanto, la "psique". Es quien nos hace movernos como lo hacemos y su madurez se ve claramente en la forma en que nos movemos. También se ve en cómo hablamos, cómo nos relacionamos, cómo reaccionamos ante el estrés o cualquier acontecimiento o situación dada… Es el sistema nervioso quien interpreta el mundo que nos rodea. El que da sentido a todos los estímulos que nos llegan y nos hace reaccionar en consonancia con los mismos.
Si el sistema nervioso no interpreta bien el entorno, las respuestas del niño no serán las adecuadas. En muchas ocasiones, esto se traduce en miedo. Miedo a moverse, lo cual conlleva limitaciones en experiencias motrices necesarias para el correcto desarrollo. Si el niño no se mueve adecuadamente en el mundo que lo rodea, si no se siente hábil, si le falta confianza en su propio cuerpo, entonces es muy probable que esta confianza también esté ausente en su relación con los demás y con las cosas que ocurran a su alrededor.
Las situaciones más comunes pueden volverse amenazadoras o simplemente difíciles, y la misma inmadurez que hace que no se haya desarrollado adecuadamente en sus habilidades motrices también incide en su escaso control emocional.
¿Se puede hacer algo al respecto? La respuesta es SÍ.
Se puede incidir en el sistema nervioso dándole un "empujón" para ayudar a que madure y el niño sea "equilibrado" como nos gustaría que fuera. Para que se sienta más capaz, más confiado y sus respuestas en diferentes situaciones sean más adecuadas. Al final, de lo que estamos hablando es de que el niño sea más feliz.
Lo que debe hacerse es lo mismo que hace la naturaleza para que el cerebro del niño crezca y se desarrolle. Esto ocurre cada vez que hablamos al bebé, cada vez que lo mecemos o acariciamos… Ocurre con todo lo que ve, cada vez que se mueve y tiene experiencias motoras que le llevan a un nuevo pequeño triunfo en el dominio de su cuerpo y del mundo que le rodea.
Debemos brindar al niño muchas y ricas experiencias, sobre todo motrices. Esto le dará un mejor conocimiento de sus capacidades y limitaciones, enriquecerá su desarrollo motriz, le hará más confiado en sí mismo y como consecuencia, vivirá más confiado en cualquiera de las situaciones que se le planteen.
Existen sencillos programas motores que podemos seguir asesorados por expertos en desarrollo infantil que pueden ayudarnos a los padres en esta tarea. Pero podemos también simplemente tener esto en cuenta y disfrutar con nuestros hijos de más horas de parque, de columpios, toboganes, camas elásticas…
Es muy importante saber que es el movimiento el alimento principal del cerebro de nuestros hijos. Que debemos dejarles moverse y animarles a hacerlo cuando son miedosos en este sentido. Siempre respetando sus miedos, acercándonos a nuevas experiencias con seguridad y despacio. Con paciencia y con confianza en que el niño lo logrará.
Dejemos de decir que son "tímidos" y "torpes", que son "miedosos" o "tercos"… y sobre todo no lo digamos delante de ellos pues acabaremos convenciéndoles de que lo son. Un niño tiene el concepto de sí mismo que le transmitimos los demás. Es importante cambiar este autoconcepto y dar oportunidades al niño de que madure. Para esto debe sentirse hábil y tener confianza en sí mismo y como consecuencia de esto, confianza en el mundo.
El deporte infantil como elemento educativo
Publico este artículo a
nombre de Eduard Hervás (Psicólogo,
eduardhervas@gmail.com), podeís encontrar más
artículos suyos en su blog
En
principio todos tenemos la idea -más o menos reflexionada o intuitiva- que
practicar deporte de manera habitual es una actividad positiva para los niños y
las niñas, especialmente si es un deporte de
equipo.
A los
niños y a la niñas desde muy pequeños les gusta el movimiento, la actividad
física, con lo que aprenden a utilizar el cuerpo y a quemar energías. También,
cuando van haciéndose mayores, les gusta realizar actividades con otros, para
sentirse miembros de un grupo y conseguir cosas juntos, sea un resultado de una
competición deportiva, un dibujo colectivo o una actividad de investigación
escolar. Y evidentemente, y así lo dicen los especialistas, que el
deporte para los pequeños puede ser un juego, una fuente de placer por el que
tiene de actividad física, de superación personal y de relación con los otros,
convirtiéndose en un elemento más de su educación. Pero un elemento que en
principio es positivo puede llegar a transformarse en un conjunto de rígidas
actividades y obligaciones que en lugar de ayudarlos en su evolución y
crecimiento como personas del presente y del futuro, les complique su educación
personal.
LA
IMPORTANCIA DEL DEPORTE PARA LOS NIÑOS Y
NIÑAS
Está claro
que el deporte de equipo los da a los más pequeños la oportunidad de jugar en
compañía, de sentirse parte de uno todo que debe estar bien avenido y
cohesionado por poder obtener resultados positivos al marcador, aunque los
resultados del marcador del campo no deberían ser aquello más importante para
los niños deportistas sino el mismo hecho de jugar. Porque cuando nos referimos
al deporte infantil debería quedar claro que más importante que ganar
es:
- Aprender a jugar juntos, experimentando directamente que
lo que hace cada uno repercute directamente en el que hacen y harán los
compañeros, y viceversa: el sentimiento de pertinencia a un
grupo.
- Sentirse necesario para el equipo y sentir como necesarios a todos los
otros, ya estén en el terreno de juego o esperando como suplentes: la
valoración personal.
- Aprender a entrenarse, a realizar unas actividades -físicas o no- que
parece que no tengan que ver con jugar partidos, pero que son fundamentales por
a poder jugar: la planificación y la
constancia.
- Saber que hay unas reglas, más o menos arbitrarias, que son las que
conforman y enmarcan aquella actividad y la convierten en deporte: las normas
en la vida.
- Pasárselo bien jugando y entrenando, pero también hablante del
partido y del entrenamiento, pensando y expresando como se han
sentido jugando, ganando o perdiendo...: la reflexión personal y la
comunicación.
- Tomarle gusto a la actividad deportiva para que continúe practicando a
lo largo de su vida, sea en equipo o individualmente: la educación
física.
EL
DEPORTE PARA EDUCAR, NO EDUCAR PARA EL
DEPORTE
Según
estudios realizados, las razones por las que los niños abandonan la práctica del
deporte son, entre otros el conflicto de intereses entre las exigencias del
deporte y otras actividades interesantes para ellos, la inconstancia propia de
la edad por la que se apasionan temporalmente por una cosa y le
olvidan después. Sin embargo, también, por el carácter demasiado serio del
entrenamiento, por el lugar preponderante de la competición en el conjunto de la
actividad deportiva, por las relaciones conflictivas con el entrenador y por no
soportar la presión a que se le somete. Y aquello más lamentable es que, a
veces, son los padres los que, sin quererlo, presionan a los hijos pequeños para
que tengan que ganar y se obliguen a ser los mejores y se sientan muy mal si no
pueden hacerlo.
Por todo
esto, cuando se trata de deporte infantil, no se pueden marcar como objetivos el
de educar para el deporte ni el de hacer deportistas de élite. Sino, al
contrario hay que aprovechar el que tiene de positiva esta actividad para
educar, y propiciar que los niños y niñas se formen como personas que, en un
porcentaje muy alto, no llegarán a ser deportistas profesionales y que, como
mucho, podrán seguir a lo largo de la vida utilizando el deporte para su
distracción, favorecimiento de relaciones personales y mantenimiento de una
forma física y mental.
Las madres
y les paras tienen un papel muy importante en relación a la práctica del deporte
de sus hijos e hijas, como responsables primeros que son de su educación. Como
cada actividad de los pequeños, es necesario que los padres sepan
qué es lo que pretenden facilitándoles a sus hijos la actividad deportiva, si
quieren que sea un elemento más en su educación o que les complique la vida y
dificulte su crecimiento como personas.
Si después
de reflexionar se percatan que desean que el deporte ayude sus hijos en su
educación física, emocional y de relaciones, deberán tratar de hablar con ellos
cuando ganan y cuando pierden, cuando los ponen en el primer equipo y cuando los
tienen sentados de suplentes, cuando marcan un gol o cuando no les han pasado
el balón... E ir ensenñándoles la necesidad de ganar para saber
perder y perder para saber ganar, y que aquello más importante no es ni ganar ni
perder sino jugar y pasarlo bien. E ir dando herrajes personales para que
aprendan a no sentirse humillados cuando pierden, fallan un tiro o
se dejan marcar un gol; aceptar las decisiones del árbitro, aunque sean injustas
porque el juego es el juego y tiene reglas; o sentir que el entrenador no los
tiene tan bien considerados, o de igual manera, que se tienen ellos a ellos
mismos... Y no solo hablar el padre o la madre sino ayudar a los
pequeños a que cuenten lo que piensan y sienten en estas ocasiones, con la que
cosa la actividad deportiva servirá para que aprendan a conocerse ellos mismos,
y expresar sus sentimientos y sus emociones.
Teniendo
en cuenta el que he expuesto antes, la práctica del deporte de los niños y niñas
les valdrá como un elemento positivo en su formación y crecimiento personal,
siendo una parte más de su educación, que los ayudará a conseguir
un estilo de vida saludable, una mejora en la motricidad, el aprendizaje del
trabajo en equipo y de las relaciones interpersonales, el aumento de la
motivación y la perseverancia, etc. Y, finalmente, sirviendo también como
prevención individual y colectiva de muchos de los problemas que en los últimos
años van surgiendo al llegar a la adolescencia o la juventud y que solo se
pueden resolver de forma satisfactoria para la sociedad y las familias antes de
que salgan, con la educación cotidiana de los más pequeños.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)